La vida me dio un buen revés cuando llegué a los 40 años. Tenía una vida estable pero todo se me puso patas arriba. Dediqué cada segundo del día a salir de ahí y lo conseguí así que decidí formarme para ayudar a otras personas a transitar por este camino maravilloso que se llama VIDA y que de vez en cuando nos da algunos toques de atención… Soy una persona que sabe escuchar y acompañar, soy empática y cercana… Cuenta conmigo. HABLAMOS.